lunes, 20 de noviembre de 2017

Mandala deco

Teníamos pendiente contaros la historia que se escondía detrás del mandala que transferimos hace un par de semanas... Tal y como os comentamos, estaba dibujado por una de nuestras hijas. Fue el año pasado que, por relax y distracción, comenzó a pintarlos en los tiempos de descanso entre estudio y estudio, diseñando uno para su funda de móvil que gustó mucho entre sus amigos. Tanto, que se decidió a realizaros por encargo, encontrando así una artística manera de sacarse un dinerillo para el viaje de fin de bachillerato. Hasta creó una cuenta de instagram, @fundashappycase después de que muchos de sus "clientes", le enviaran fotos con sus nuevas fundas. En fin, una divertida y creativa actividad que cada vez le fue quitando más tiempo de estudio..., y que decidió abandonar una vez terminados los últimos pedidos que aceptó. Menos los de Retro y con encanto, claro... ¡Nuestros móviles, por aquello de la confianza, se quedaron sin sus lindos mandalas! Por eso es que la madre de la criatura se lanzó a por el que se encontró entre los papeles a reciclar; inacabado o no, mejor o peor, era lo más cerca que había estado de una funda happy case...






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Aunque nosotras, cómo no, lo hemos llevado a nuestro terreno, pues hemos encontrado en estos círculos llenos de formas, geometría y, casi siempre, color, un nuevo elemento decorativo. ¿O gustan para decorar?



viernes, 17 de noviembre de 2017

Una botella reencontrada...

Hace unos días terminamos de decapar y lijar con profusión, para dejar en madera vista, un par de sillas y una mesita auxiliar. Ello provocó que nuestro taller necesitara una limpieza a conciencia, cosa que hicimos en un par de mañanas. Pero este zafarrancho nos supuso encontrar tesoros que teníamos apilados y que habían desaparecido de nuestra memoria, como esta botellita de cristal.


En principio, y como ya habíamos usado el decoupage y no queríamos repetir, decidimos pintarla a la tiza con spray.


Es estupendo esta forma de aplicar color, siempre que se use en un lugar aireado y con una caja que evite los temidos salpicones.


Pero el resultado no nos gustó demasiado, no por el tipo de pintura, sino por el color... Queríamos darle más vida, así que usamos la primera capa beig como base para nuestro adorado verde aturquesado....


Mucho más vistosa así, ¿verdad?


En otra de nuestras visitas a mercadillos localizamos estos pequeños apliques. En realidad son unos tiradores muy especiales, aunque poco prácticos por su forma escasamente ergonómica.


Pero nosotras le vimos su sitio enseguida. Quedarían perfectos con un poquito de silicona caliente.


Decorando nuestra botella con aire diferente....


... para dar a luz un florero muy especial. ¿Qué os parece?





Esta frugalidad nos lleva, como cada viernes, a casa de Marcela Cavaglieri, donde se unirá a la fiesta semanal que en ella celebra la imaginación de sus lectores. ¿Os venís?



¡Feliz fin de semana!

miércoles, 15 de noviembre de 2017

"Latillas" flotantes

Si una caja nos gusta, una lata ni os contamos... Una de nosotras va recopilando todas las que consume en su casa para, una vez limpias, dejarlas en el mueble de los chismes reciclados del taller, a la espera de que surja alguna idea o inspiración... Y, si echa la vista atrás, es capaz de encontrar el origen de su afinidad hacia estos contenedores metálicos de alimentos; la afición de su abuelo por "las latillas", como él las llamaba... Adoraba las de conservas; chipirones en su tinta, mejillones en escabeche, langostillos, berberechos, calamares en salsa americana...-¡Vamos a tomarnos una latilla! decía, y esa era su forma favorita de convidarnos. Por eso, es ver una lata, del tipo que sea, y asociarlo a esas otras "latillas" que ya, por desgracia, no compartimos, pero que quedaron para siempre impregnadas de momentos de cariño. Nos encanta encontrar y recopilar formas diferentes de dar salida decorativa a estos versátiles recipientes, capaces incluso, de flotar...








¿Tenéis alguna "latilla" flotadora por ahí?,  ¿Y con qué uso?



lunes, 13 de noviembre de 2017

Cualquier tiempo pasado...

Hemos oído esa frase muy a menudo pero con distinto final... ¿Fue mejor? ¿Fue peor? Cada uno cuenta la historia tal y como le va... Unos se limitan a recordar y mantenerse estancados en el pasado, ya sea por afinidad a la situación política anterior, a la situación personal, a la económica....  Es cierto que en esta época de crisis desearíamos mantener el estatus de hace unos años, pero también hay que vivir el presente tal y como nos toca, y estar esperanzados en el futuro. Hace unos días leímos algo que nos llamó la atención... La depresión es exceso de pasado, el estrés exceso de presente, y la ansiedad, exceso de futuro. Y como ninguna de las tres sensaciones es agradable, nosotras preferimos el equilibrio entre las tres líneas del tiempo, y sólo miramos atrás en temas decorativos, en aspectos estéticos, que para eso nuestro nombre es Retro y con encanto y estas láminasy cuadros tan vintage son buena prueba de ello.












¿Cómo lleváis vosotros el inexorable paso del tiempo?



viernes, 10 de noviembre de 2017

Mandala transfer

Una de nuestras hijas se pasó parte del invierno pasado dibujando mandalas, los cuales tienen una historia detrás que otro día relataremos... El caso es que encontramos uno de ellos entre papeles para reciclar que, por supuesto, rescatamos de inmediato. ¡No íbamos a permitir que ella se deshiciera del dibujo!, por mucho que, una vez interrogada sobre el motivo de aquel desprecio, argumentara que estaba "fatal y sin terminar". 


A nosotras nos venía de escándalo para decorar una tapita de madera de una caja de yemas. Por cierto, ¿habéis probado las yemas de San Leandro? Un manjar de dioses, donde los haya. La pintamos con pintura a la tiza en blanco roto...


Debemos ser las únicas, en este mundo de las manualidades, que nunca habíamos probado a hacer un transfer...¡y ya era hora! Después de hacer una copia del original, recortamos la figura y aplicamos foto transfer en la madera y en el dibujo.


Y allá que nos pusimos manos a la obra...


Lo más tedioso, sin duda, de la experiencia, la media hora que nos hemos llevado quitando capas de celulosa con los deditos húmedos...


No ha quedado mal, ¿no?


Nuestra Julia se ha sorprendido al ver dónde ha ido a parar su mandala, y lo bien que ha quedado después de que estuviera casi desahuciado.




¿Les gustarán los mandalas a los lectores del Finde Frugal de Marcela? ¡Vamos a descubrirlo!



¡Feliz fin de semana!

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